Queridos Diana y Manolo:
El destello dorado de la milenaria piedra salmantina nos ha traído hasta este universo mágico del pensamiento y la sabiduría que es la Universidad. En ella nació y creció vuestra historia de amor, todos somos testigos de ello. Y como testigos de vuestro enlace asistimos a esta celebración con mucha emoción y alegría.
Os escribo esta carta no porque me lo hayáis pedido, sino porque me lo ha dictado mi corazón. Aunque no me lo hubiérais pedido me habría colado en esta ceremonia como si de un espontáneo se tratara para deciros lo siguiente: “Diana, Manolo, dedicad cada segundo de vuestras vidas a haceros felices, a ser felices”, porque sólo de esta manera seguirá encendida la llama de ese amor que prendió con tanta ilusión e intensidad en el fuego de la adolescencia.
El destello dorado de la milenaria piedra salmantina nos ha traído hasta este universo mágico del pensamiento y la sabiduría que es la Universidad. En ella nació y creció vuestra historia de amor, todos somos testigos de ello. Y como testigos de vuestro enlace asistimos a esta celebración con mucha emoción y alegría.
Os escribo esta carta no porque me lo hayáis pedido, sino porque me lo ha dictado mi corazón. Aunque no me lo hubiérais pedido me habría colado en esta ceremonia como si de un espontáneo se tratara para deciros lo siguiente: “Diana, Manolo, dedicad cada segundo de vuestras vidas a haceros felices, a ser felices”, porque sólo de esta manera seguirá encendida la llama de ese amor que prendió con tanta ilusión e intensidad en el fuego de la adolescencia.
Hoy empezáis a escribir la primera página del libro de la familia Alonso Domínguez, suena bien, primos, muy bien, de verdad.
En la vida hay momentos buenos y malos, momentos alegres y tristes, todos sabemos lo que significa la palabra vivir…Pues bien, hoy es uno de esos días buenos, hoy es un gran día, hoy es vuestro día… y para nosotros es un placer poder estar aquí y acompañaros.
Diana, cuando hace ya unos años me presentaste a Manolo en San Martín de Trevejo pensé “¡Es igual que Diana! ¡Qué buena pareja hacen! Bueno, esto se suele decir de casi todas las parejas de novios, es un mero formalismo… pero en vuestro caso es diferente; yo creo que el destino os puso aquí, en Salamanca, y dijo “Vamos a ver cuántos días tardan en encontrarse…” Y os encontrásteis rápido, muy rápido, al día siguiente, así estaba escrito en el magnífico libro de vuestro destino.
Diana, apasionada de las cosas de la naturaleza, eres agradable por naturaleza, iluminas con tu sonrisa de niña los momentos que compartes con los demás, dulzura y alegría trascienden de tu alma, desde Cáceres llegaste siguiendo la ruta de la plata hasta la ciudad dorada de Salamanca, buscando tu tesoro y creo sin duda, que lo has encontrado, lo tienes a tu lado.
Manolo, eres responsable, estudioso y trabajador, eres capaz de dividirte para estar en dos sitios a la vez casi al mismo tiempo y cumplir desde el corazón con todo el mundo, eres generoso, tu espíritu es deportivo y ganador, futbolista y entrenador, quiero que sepas que para todos nosotros eres uno de nuestros galácticos, un crack que a partir de hoy va a jugar en el equipo de los casados; hoy juegas un partido muy importante, el partido del año y uno de los más importantes de tu vida.
Cáceres, Salamanca, San Martín de Trevejo, Cuenca, Madrid, León, Huesca … han sido y son extraordinarios escenarios de vuestra intensa y viajera relación. Me estoy acordando de ese pisito de Madrid, el piso de los diez días, sí, sí, en el que vivistéis diez días.. Dio tiempo a amueblarlo, a limpiarlo, a que algunos fuésemos a comer y a desmontarlo. Pero eso sí, chicos, siempre será vuestro primer piso y eso no se olvida. Otra vez el destino quiso que regresárais a Salamanca…
Estéis donde estéis, debéis vivir desde el cariño y el amor. Vivid juntos con respeto y cariño, con pasión y sencillez, pero también respetad vuestros silencios, el espacio vital de cada uno, porque seguís siendo dos; debéis ser dos locos cuerdos de amor, por el amor y para el amor, debéis dar y recibir, pero sin olvidar que, en el fondo, sois dos almas, dos corazones que comparten un mismo universo: EL AMOR.
Hace ya tiempo que la enorme luna del amor proyecta su magia nocturna sobre vosotros y os regala su luz de medianoche para que continuéis buscando unidos vuestros sueños. No dejéis escapar vuestros sueños. El día de hoy es uno de ellos, disfrutadlo tanto como la vida. Enhorabuena, chicos.
En la vida hay momentos buenos y malos, momentos alegres y tristes, todos sabemos lo que significa la palabra vivir…Pues bien, hoy es uno de esos días buenos, hoy es un gran día, hoy es vuestro día… y para nosotros es un placer poder estar aquí y acompañaros.
Diana, cuando hace ya unos años me presentaste a Manolo en San Martín de Trevejo pensé “¡Es igual que Diana! ¡Qué buena pareja hacen! Bueno, esto se suele decir de casi todas las parejas de novios, es un mero formalismo… pero en vuestro caso es diferente; yo creo que el destino os puso aquí, en Salamanca, y dijo “Vamos a ver cuántos días tardan en encontrarse…” Y os encontrásteis rápido, muy rápido, al día siguiente, así estaba escrito en el magnífico libro de vuestro destino.
Diana, apasionada de las cosas de la naturaleza, eres agradable por naturaleza, iluminas con tu sonrisa de niña los momentos que compartes con los demás, dulzura y alegría trascienden de tu alma, desde Cáceres llegaste siguiendo la ruta de la plata hasta la ciudad dorada de Salamanca, buscando tu tesoro y creo sin duda, que lo has encontrado, lo tienes a tu lado.
Manolo, eres responsable, estudioso y trabajador, eres capaz de dividirte para estar en dos sitios a la vez casi al mismo tiempo y cumplir desde el corazón con todo el mundo, eres generoso, tu espíritu es deportivo y ganador, futbolista y entrenador, quiero que sepas que para todos nosotros eres uno de nuestros galácticos, un crack que a partir de hoy va a jugar en el equipo de los casados; hoy juegas un partido muy importante, el partido del año y uno de los más importantes de tu vida.
Cáceres, Salamanca, San Martín de Trevejo, Cuenca, Madrid, León, Huesca … han sido y son extraordinarios escenarios de vuestra intensa y viajera relación. Me estoy acordando de ese pisito de Madrid, el piso de los diez días, sí, sí, en el que vivistéis diez días.. Dio tiempo a amueblarlo, a limpiarlo, a que algunos fuésemos a comer y a desmontarlo. Pero eso sí, chicos, siempre será vuestro primer piso y eso no se olvida. Otra vez el destino quiso que regresárais a Salamanca…
Estéis donde estéis, debéis vivir desde el cariño y el amor. Vivid juntos con respeto y cariño, con pasión y sencillez, pero también respetad vuestros silencios, el espacio vital de cada uno, porque seguís siendo dos; debéis ser dos locos cuerdos de amor, por el amor y para el amor, debéis dar y recibir, pero sin olvidar que, en el fondo, sois dos almas, dos corazones que comparten un mismo universo: EL AMOR.
Hace ya tiempo que la enorme luna del amor proyecta su magia nocturna sobre vosotros y os regala su luz de medianoche para que continuéis buscando unidos vuestros sueños. No dejéis escapar vuestros sueños. El día de hoy es uno de ellos, disfrutadlo tanto como la vida. Enhorabuena, chicos.

2 comentarios:
NO PUDISTEIS ELEGIR UN SITIO MAS BONITO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
qué bonito!
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